La ventriloquía de HABITAT III , Fernando Carrión

30/08/2016

+ info: El País. Planeta futuro

Hace 40 años en la ciudad de Vancouver (1976) se llevó a cabo la primera reunión de ONU-HABITAT destinada a diseñar políticas urbanas a nivel planetario. En esa cumbre se legitimó la oficina de Naciones Unidas –HABITAT- con la misión de velar por los llamados “asentamientos humanos” y “hábitat”, conceptos importados de las ciencias naturales. Sin duda fue un avance porque los países miembros del organismo internacional reconocieron a las ciudades como una problemática que requería un tratamiento especializado de carácter internacional. En esa ocasión los debates giraron alrededor del agudo proceso de urbanización que se vivía a escala mundial, producto de la vigorosa migración rural/urbana y del crecimiento natural de la población, que produjeron un significativo crecimiento en las ciudades, al extremo que dieron lugar al aparecimiento de los asentamientos humanos, denominados según el país que se trate como: favelas en Brasil, villas miseria en Argentina, pueblos jóvenes en Perú, barrios de rancho en Venezuela, colonias populares en México o callampas en Chile. La emergencia de esta problemática terminó por construir una “ciudad dual”: informal/formal; legal/ilegal.

La segunda cumbre se celebró en la ciudad de Estambul en 1996, teniendo como ejes de debate la globalización (La ciudad global) y las tesis del neoliberalismo (ciudad neoliberal), enmarcados, por un lado, en los procesos del llamado “Consenso de Washington”, que impulsó la desregulación del mercado, la descentralización y el reposicionamiento de los organismo internacionales de cooperación en materia urbana. Y por otro lado, en la búsqueda de la eficiencia en la gestión, para lo cual se recurrió a las técnicas cuantitativas de medición de resultados, que luego tendrían su correlato en los denominados “objetivos del milenio” nacidos en la cumbre mundial del año 2.000, realizada en la sede de la ONU en Nueva York. […]