La forma de los edificios condiciona el consumo energético de las ciudades

18/12/2015

En la ciudad de Nueva York (EEUU), aproximadamente el 66% del consumo energético está destinado a calentar, enfriar e iluminar los edificios. Pasa algo parecido en otras ciudades de Norteamérica.

Las formas de estos edificios determinan en gran parte cómo esta energía irradia el medio ambiente. En otras palabras, el perfil urbano de una ciudad es un importante factor en su huella de carbono.

Eso suscita un conjunto de preguntas interesantes. ¿Cómo varían las formas de los edificios entre una ciudad y otra, en particular en función del tamaño de la ciudad? Y, ¿podría esto dar paso a un entendimiento más generalizado de cómo cambia el consumo energético mientras crezcan o encojan las ciudades?

Hoy recibimos una respuesta gracias al trabajo de Markus Schlapfer del Instituto de Santa Fe y sus compañeros, que han analizado la forma de casi cinco millones de edificios en ciudades de varios tamaños de Norte América. Dicen que existe una sencilla relación entre la altura media de los edificios y el tamaño de la ciudad, y que esto tiene unas importantes implicaciones para el modo de consumo energética de las ciudades.