Las ciudades inteligentes: las ciudades del futuro

29/10/2015

La realidad y las perspectivas del proyecto Barcelona como ciudad inteligente se analizaron en el marco del ciclo de debates El Mirador de Barcelona, organizado por La Vanguardia y moderado por el periodista Enric Tintoré. Barcelona es una de las ciudades pioneras del movimiento Smart city. Una ciudad inteligente es aquella que es capaz de aplicar con eficacia las nuevas tecnologías al servicio de sus ciudadanos con una mayor eficiencia de sus servicios y un mayor ahorro presupuestario para las finanzas municipales.

En el debate han participado profesionales que conocen los usos y las nuevas tendencias de las ciudades inteligentes como Pilar Conesa, fundadora de Anteverti y directora del Smart City World Congress; Manel Santromà, gerente del Instituto Municipal de Informática y presidente del Barcelona City Protocol; Joan Enric Ricart, profesor de Dirección Estratégica de IESE; Mila Gascó, directora asociada de Esade Innovation; Isabel Tejero, directora del departamento Terciario Público de Cofely España – Grupo GDF Suez y Jordi Marin, Director General en Cataluña de Microsoft.

En la ciudad de Barcelona, como líder de la smart city, están vigentes muchas aplicaciones inteligentes como por ejemplo la red de bicing, la recogida de basura cuando se detecta que los contenedores están llenos, el control de depósitos de aguas fluviales, la red de transporte público, el alumbrado automático generando un ahorro importante de energía o el impulso del coche eléctrico.

Pilar Conesa define la ciudad inteligente como la ciudad que utiliza su tecnología para mejorar la vida de las personas y porque sea más sostenible económica y medioambientalmente. Pero al final para hacer la vida más fácil a las personas. Barcelona vincula la ciudad inteligente a la ciudad de las personas. La ciudad inteligente es complicada porque la ciudad en si ya es compleja. Es importante hacer la ciudad inteligente en colaboración con todos los agentes. No se puede plantear una ciudad inteligente sólo desde el ámbito del ayuntamiento o del sector privado o desde el ciudadano o desde la universidad. Se tienen que sumar voluntades. En los diferentes rankings, Barcelona siempre aparece en las primeras posiciones como ciudad inteligente, como una de las líderes a nivel mundial. Una muestra de este liderazgo es el Smart City World Congress que se celebra en Barcelona. Sólo con cuatro ediciones se ha convertido en el acto de referencia mundial con 11.000 visitantes de más de 90 países y de más de 400 ciudades, donde se habla de innovación urbana y de cómo las ciudades tienen que acontecer ciudades más sostenibles y ciudades de futuro. Las ciudades, que es donde concentra la mayoría de la población, cada vez tienen un rol político más importante. Esto hace que Barcelona sea una ciudad líder a nivel mundial en ciudades inteligentes.

Manel Santromà afirma que Barcelona Smart City es un movimiento más que un proyecto. Las nuevas tecnologías impactan en la ciudad y con esto se pretende que la gente viva mejor, que se puedan aprovechar para gestionar la ciudad y para crear empresas y riqueza. Se quiere que Barcelona lidere las ciudades del mundo, en el momento en que las ciudades tienen más peso que los estados. Barcelona quiere ser líder en el mundo de las tecnologías aplicadas a las ciudades. Como modelo de ciudad se opta por una de autosuficiente en casi todos los ámbitos y de barrios productivos. Una ciudad metropolitana e hiperconectada pero que tenga en cuenta todas las personas. De aquí la importancia del proyecto Vínculos, dirigido a personas que viven solas en la ciudad.

Joan Enric Ricart parte de la idea que el mundo se está globalizando. El crecimiento de las ciudades a nivel mundial es muy importante ya que hemos pasado del 50% y en pocos años llegaremos al 80% de la población. En las ciudades es donde hay la actividad económica y donde la gente vive, donde crece, se desarrolla y se forma. En este contexto la tecnología nos ayuda a hacer un proceso de transformación con las ciudades. Más que ciudades inteligentes lo denomina gobierno inteligente: las formas de gestión inteligente aprovechando las ventajas de la tecnología pero teniendo en cuenta los elementos de planificación y de participación ciudadana. Es una tarea que necesita la colaboración de todos los estamentos para hacer posible la realidad de transformación de la ciudad y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Barcelona es líder en este proceso con actividades como el próximo Mobile World Congress o el City Protocol.

Mila Gascó se centró en la ciudad de las personas. La ciudad inteligente se tiene que construir con las personas. Iniciativas como los Ateneos de Fabricación son proyectos que permiten construir una ciudad inteligente a partir del que quieren los ciudadanos. Lugares donde los ciudadanos pueden dar respuesta a algunos problemas de los que se encuentra a partir de unas herramientas determinadas de fabricación digital que permiten la creación de ciertos prototipos que pueden solucionar un problema concreto. La colaboración público-privada es muy importante como el papel de las empresas y de las universidades, pero los ciudadanos también tienen que poder decir algo. Si queremos que los ciudadanos tengan una buena calidad, se tiene que saber que entienden ellos por calidad de vida. Cada uno de nosotros puede ser innovador a pesar de no conocer la tecnología.

Isabel Tejero describe que las líneas estratégicas en las que están trabajando se basan en ahorro energético, las smart cities y la potenciación del medio ambiente. Barcelona aspiraba a ser una referencia internacional en el campo de las ciudades inteligentes, que son las que facilitan la vida a los ciudadanos. Hoy en día ya podemos decir que lo es. Como ciudad inteligente espera que reclame el papel de los servicios energéticos dentro de estas ciudades. Las empresas de servicios energéticos pueden aprovechar estas tecnologías para gestionar mejor las ciudades y sus servicios públicos.

Jordi Marín comenta que cuando se habla de smart city se habla de las ciudades del futuro. Se refiere a los retos de las ciudades del futuro enfocados a la seguridad, a la movilidad, a la atención a las personas, a la energía, a la eficiencia, a la sostenibilidad y a un largo etcétera. Además estas ciudades compiten entre ellas y también se habla del reto de la competitividad de las propias ciudades en el mundo: atracción de inversiones, de talento, de negocio… La tecnología ha posibilitado la transformación de las ciudades, que se puedan hacer más eficientes, que los gobiernos puedan dar mejor servicios a los ciudadanos y que las empresas tengan nuevas oportunidades de negocio. Este sistema de retos, tecnologías y respuestas de los propios ciudadanos, de las propias empresas y de los propios gobiernos es el que entendemos como smart city. En Barcelona se cumplen todos los requisitos: un gobierno con una estrategia muy clara para liderar esta innovación con competitividad en el mundo para dar nueva respuesta a sus ciudadanos; empresas que han apostado por la ciudad asociando Barcelona con innovación y futuro y emprendedores que también viven esta ciudad de futuro.

No hay un modelo ideal de ciudad pero Barcelona está en una situación inmejorable. Es un referente como ciudad desde el punto de vista urbanístico, de innovación y de creatividad.

Sílvia Porta Simó